Aprender a ser paciente. Una simple frase que se escribe demasiado pronto pero que pocos son capaces de hacer realidad. Aunque parezca complicado, solo consiste en dejar de pensar, de planear, de calcular... En otras palabras: relájate, no intentes aprender, olvida los métodos. Frena un rato y disfruta. Si la impaciencia te tienta, todo irá mal y nunca nada te parecerá bien. Y oye, que un día te miras, de repente, y te ves transformado. ¡Que ese día llega! Y te ves capaz de esperar y de disfrutar del camino. Es entonces cuando pensarás: jo, qué guay, he aprendido a ser paciente. Pero, amigo, ya no te hará falta. Ese día levantarás la cabeza, mirarás a tu alrededor y, sorprendido, te darás cuenta de que el ritmo que lleva tu vida no es el que imaginabas, sino mejor, y de que tus objetivos están no cumplidos, pero sí más cercanos y precisos que nunca. ¿Cuánto tiempo lleva así mi vida? Pensarás. Pero se te olvidará al instante porque estarás demasiado ocupado saboreando tus nuevos pensamientos. Es entonces cuando te sonreirás a ti mismo y te darán ganas de saltar y de brincar, de llegar a casa y plantarle un beso a tu madre, de gritarle a la almohada, de cantar a máximo volumen mientras conduces y de rogarle cada minuto al mismísimo Satanás para que nadie se atreva a molestarte...
jueves, 11 de diciembre de 2014
#16
Aprender a ser paciente. Una simple frase que se escribe demasiado pronto pero que pocos son capaces de hacer realidad. Aunque parezca complicado, solo consiste en dejar de pensar, de planear, de calcular... En otras palabras: relájate, no intentes aprender, olvida los métodos. Frena un rato y disfruta. Si la impaciencia te tienta, todo irá mal y nunca nada te parecerá bien. Y oye, que un día te miras, de repente, y te ves transformado. ¡Que ese día llega! Y te ves capaz de esperar y de disfrutar del camino. Es entonces cuando pensarás: jo, qué guay, he aprendido a ser paciente. Pero, amigo, ya no te hará falta. Ese día levantarás la cabeza, mirarás a tu alrededor y, sorprendido, te darás cuenta de que el ritmo que lleva tu vida no es el que imaginabas, sino mejor, y de que tus objetivos están no cumplidos, pero sí más cercanos y precisos que nunca. ¿Cuánto tiempo lleva así mi vida? Pensarás. Pero se te olvidará al instante porque estarás demasiado ocupado saboreando tus nuevos pensamientos. Es entonces cuando te sonreirás a ti mismo y te darán ganas de saltar y de brincar, de llegar a casa y plantarle un beso a tu madre, de gritarle a la almohada, de cantar a máximo volumen mientras conduces y de rogarle cada minuto al mismísimo Satanás para que nadie se atreva a molestarte...
jueves, 4 de diciembre de 2014
#15
Es curioso darse cuenta de cómo la vida es ladrona en una esquina y generosa en la siguiente. Te quita lo que te da pero, ¡ojo! Te da también cuando te quita... Yo tengo mi conclusión: únicamente hay que aprender a joderse y a luchar estando jodido. Primero lucho, después me jodo, más tarde lo aprendo y sigo luchando; entonces me vuelvo a joder y vuelvo a luchar y jejeje, vuelvo a joderme. Pero, ¿te has dado cuenta? ¡He sonreído! O lo que es lo mismo: he aprendido. Y es que una vez aprendes a sonreír mientras te jodes, puede venir un huracán, un problema o la vida misma, que con decirle "jaja" y seguir caminando, pasas a ser invencible.
¿Y quién necesita un superhéroe teniendo una sonrisa? No sé tú, pero yo tengo mi propia súper heroína.
¿Y quién necesita un superhéroe teniendo una sonrisa? No sé tú, pero yo tengo mi propia súper heroína.
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| Mi súper heroína. |
miércoles, 22 de enero de 2014
#14
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| Málaga. 220114 |
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| Málaga. 220114 |
martes, 14 de enero de 2014
sábado, 11 de enero de 2014
#12
Puede ser que, al igual que los segundos
pisan los pies a los minutos, los errores persigan silenciosamente a las
casualidades. Al fin y al cabo, gracias a ellas, tan indeterminadas e
intangibles, la realidad es hoy tal cual la ves...
#11
- ¿Quieres jugar a un juego?
+ Vale, ¿en qué consiste el juego?
- Se trata de esconderte en un lugar donde nadie te vea,
ni oigas a nadie, ni te oigan a ti, un lugar que esté muy muy muy lejos de
aquí.
+ ¿Y cuándo acaba el juego? ¿Cuando tú me encuentres?
- No. Cuando yo te olvide.
jueves, 9 de enero de 2014
#10
Que no te preocupes, que yo no me canso,
que me da igual lo que me rodee si te tengo a mi lado, que siempre aprovecharé
hasta el último rincón para verte y nunca dejarán de faltarme rincones…
#9
Me atreví, confiada, pensando que
acabaría, que pronto las perdices se esfumarían, que las hadas se cansarían de
habitar un lugar tan estúpidamente agradable y volarían en busca de
imperfecciones, no para perfeccionarlas sino para darles un sentido. Me atreví,
valiente… Pensando que las mariposas ya llegaron con pocos polvos y que pronto
cesarían su vuelo, desapareciendo todas y cada una de ellas, dejando en su
lugar ni las ganas que había antes de su casi equívoca presencia,
convirtiéndolas en una historia más, en un hecho del pasado, en una anécdota
que contar, en palabras, en aliento, en aire…
Entonces ocurrió, no sé ni cuándo, ni
cómo, ni quién. Pero me da la entera sensación de que alguna Campanilla se ha
dedicado a echarle polvos a las mariposas, que las hadas han anulado su próximo
viaje y que aún quedan perdices por comer…
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