¿Echar en falta algo que nunca has tenido?
Me pregunto si es posible. ¿Será que simplemente no encuentras una definición a
eso que sientes? Quizá no tenga una definición y solo se encuentre en tu
interior, quizá no haya que definirlo… Quizá es que hay que solucionarlo. A lo
mejor la solución es paciencia… ¿O acaso hay que buscar? No, ni hablar… Buscar
te situaría en el punto de partida, o incluso te haría de cangrejo. Paciencia.
No busques, él te está encontrando. No
pienses, él no atiende a razones. No te des por vencido, él nunca lucha. No
impacientes, él ya está en tu puerta. No la abras, se esconderá. No mires, él
no existe. No imagines, no tiene color. No sientas, aún no. No respires. No
hagas nada, él decide…
Un instante, un minuto, un segundo… Llegó
el momento: actúa, busca, espera, desespera, piensa, mira, vence, imagina,
respira, siente, abre... Llaman a tu puerta. Apunto de tentarte al primer beso…
Te acorrala. Quieres darte cuenta… Demasiado tarde. Te ha inundado. Y un
murmullo, y un susurro…: "Adelante, es tu turno".
…y por fin.