lunes, 18 de febrero de 2013

#1


     ¿Qué pasaría si todo lo que tuvieses fuese bonito? Si pudieras vivir el amor, la fantasía, el lujo, la belleza… Tener a quien quieres a tu lado, tenerlo cuando lo necesitas y cuando te apetece tenerlo por simple capricho; y lo más importante, tenerlo para ti sola…

Sempre amb tù.
     Imagínate que estás en un campo: es de noche, hay césped -limpio, como el de las pelis- y no hay nada más a tu alrededor; bueno, sí…: Las estrellas. Te gustan, te encantan, las admiras, quieres ser una de ellas. ¿Por qué están ahí? ¿Por qué estás tú aquí? No lo sabes, pero tampoco te importa en este momento. De repente, miras a tu izquierda y te imaginas a la persona más especial del mundo, a la que más idolatras, a la que necesitas a tu lado, a la que alguna vez quisiste más que a todo; o a la ideal que ronda tu imaginación y aún no existe pero lo hará algún día… Entonces aparece. Esa persona está ahí, a tu lado, haciéndote feliz. Te toca. Te abraza. Te acaricia. Te sopla. Te roza. Te cuida. Te mima. Te quiere… ¿Lo sientes? ¿Gusto? ¿Placer? ¿Quieres más? Él te lo dará todo, hasta el último suspiro. Hasta que tú decidas decir “basta”.

     Cierras los ojos un instante... Los abres. ¿Qué ha pasado? ¿Y las estrellas? ¿El cesped? ¿La noche? No hay nada. Lo cierto es que nunca hubo nada. Algo te hizo volar demasiado. Te encoges, tiemblas, buscas la izquierda y… suspiro; calmada, caliente, protegida… Sigue ahí. No se ha ido. Él sigue ahí, apretándote más fuerte que nunca. Y entonces te dejas vencer: has volado más alto de lo que nunca podrías haber imaginado, más que demasiado; y… ¿Sabes qué? No te has caído.




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